1-Defínase.

Soy un hombre de lo más normal: me gusta estar con la familia, salir al campo, ver cine, escuchar música, hacer barbacoas con los amigos, ver algún partido de fútbol y, sobre todo, leer libros. Políticamente, creo que deberíamos luchar por un  mundo más justo, sin ricos ni pobres. Los hombres deberíamos repartirnos los recursos del planeta y ser más solidarios los unos con los otros. Creo que soy una persona divertida, vitalista, positiva y de buen humor.
2-¿De qué lugar del mundo es, o siente vd?

Nací en un pueblo de Valencia. Un pueblo de gentes sencillas y campesinas. Así es mi familia y así me siento: humilde y campechano. Sin embargo, he viajado y he vivido en muchos sitios. Me siento, en realidad, un ciudadano del mundo. En todas partes he visto gentes buenas y gentes tontas.
3-¿Quién fue la persona que más influyó en su niñez o juventud, (en lo referente a su faceta artística y como ser humano)?

Yo creo que le debo el 90% de lo que soy a mi madre. Mi madre es una persona dinámica y muy positiva. Es tierna y amante de la cultura: le gusta pintar, asistir a conciertos de música clásica, ver galerías de arte, bailar. Siempre ha sido muy trabajadora. Desde que se levantaba hasta que se acostaba. Y sobre todo muy humilde. Ella era la que me contaba cuentos e historias cuando yo era niño, sin parar, y ella era la que alimentaba en mi corazón el amor por los libros y la literatura. Además, fue mi primera maestra. En mi pueblo no había escuela de Preescolar y ella fundó un aula para que los niños estuviéramos “escolarizados” antes de los seis años, que era la edad a la que nos mandaban al colegio oficial.

4-¿Por qué se hizo profesor?

Siempre me gustó el ambiente de la escuela. En mi pueblo había una escuela unitaria y rural. Allí íbamos los niños del pueblo y de la huerta, todos juntos, de diversas edades… Había una estufa de cáscara de almendra en el centro y apenas calentaba el local. Me encantaba el olor de la pizarra, de los libros nuevos, de los estuches con lápices, de la goma de borrar… Era un olor diferente al que había en mi casa, que siempre olía a vacas y a huerta. Desde niño me gustó leer tebeos y libros con viñetas. Mi madre me los leía cuando yo no sabía leer todavía. Y luego me fui aficionando… Siempre he pensado que la educación es la mejor herramienta para cambiar la sociedad y el  mundo. Para hacer un mundo  mejor. Ya lo dijo Pitágoras: “Eduquemos a los niños de hoy para no castigar a los hombres de mañana”.
5-¿Qué le fascina de la poesía, de la novela y del teatro?

De la poesía me fascina la brevedad y la intensidad. Con pocas palabras se puede decir algo muy grande o muy hermoso. Una buena frase vale más que mil palabras. Una buena metáfora es capaz de ponerme la carne de gallina. Los grandes pensamientos no necesitan muchas palabras para manifestarse. De la novela me entusiasma la capacidad para crear mundos paralelos. En una novela puedes manejar la vida de varios personajes, cada uno con su cruz a cuestas. Se pueden tratar varios temas a la vez: amor, misterio, odio, celos, envidia… También puedes tocar temas sociales o políticos, como la corrupción, la hipocresía política, el tráfico de armas, las guerras… El teatro me parece maravilloso: te permite tratar cualquier tema y ponerlo en un escenario. Ahí entran otros factores: luces, música, efectos especiales, cambio de escenarios, bailes, danzas… Me parece un compendio de todos los géneros. En el teatro cabe todo. También puede participar el público, por ejemplo…
6-¿Qué relación establece entre su trabajo y su creatividad?

No hay ningún problema. Yo trabajo por las mañanas y escribo por las tardes. O al revés. Este curso, escribo por las mañanas y trabajo por las tardes. Los fines de semana aprovecho para dar un empujón a lo que llevo entre manos. Además, soy profesor de Literatura, así que el ser escritor me viene de perillas para hablar de otros escritores, analizar los diversos estilos, los géneros, los temas…
7-¿Cuáles son los temas que más le interesan, preocupan o divierten?

Como dirían los clásicos: “Nada humano me es ajeno”. Es decir, me interesa todo lo que tenga que ver con el ser humano: el amor, el desamor, la guerra, la paz, el bien, el mal… Soy un hombre sensible a lo que pasa a mi alrededor. Sufro con los que sufren y me alegro con los que son felices. Me preocupa, por ejemplo, que haya tantos millones de seres humanos muriéndose de hambre, de sed, de enfermedades que se curan con una simple vacuna… Me preocupa que se tiren a la basura tantos alimentos, tanta comida. Me preocupa que los ricos cada vez sean más ricos y los pobres cada vez más pobres. Me preocupa que los políticos sólo vayan a sus intereses. Nos mienten mucho, continuamente. El hombre lleva en sí mismo la semilla del mal, y esto no lo arregla ni Dios.
8-¿Cómo y dónde se imagina vd. de anciano?

Pues me imagino en una casita sencilla, cerca de la huerta o de la naturaleza, rodeado de árboles y plantas, con un perro y un gato, con mi mujer y mis familiares, una buena chimenea, leyendo o escribiendo, sabiendo que la vida es así: naces, creces, te haces viejo y mueres. No quiero llegar a viejo y pensar que hay cosas que no he hecho.
9-¿Qué le gustaría que aprendieran de vd. sus alumnos o sus lectores?

Me gustaría enseñar a los demás a ser buenas personas: comprometido con el trabajo, con la gente, con el mundo… Haz el bien y no mires a quién. Reparte amor y no esperes nada. Y también me gustaría inculcar en mis alumnos el espíritu crítico: no podemos creernos todo lo que nos cuentan en la tele, los políticos, los que mandan, los banqueros… Hay mucha gente que sólo va a engañar… Por desgracia, en el mundo hay mucho canalla.
10- Una frase o cita especial para usted……….

“Si lloras porque no ves el sol, las lágrimas no te dejarán ver las estrellas”, de Rabindranath Tagore, poeta hindú.