La Cofradía de la Luna Roja

-¡Es que nos has traído al fin del mundo! Creo que mi padre no la escuchó. Tenía la mirada fija en la casa que se levantaba al final de la calle, a la derecha, justo antes del camino que se alejaba del pueblo, en medio de una arboleda gigantesca. -¡Hemos llegado! 6

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